Su solo uso con cualquier tipo de leña elimina el humo visible y reduce los niveles de material particulado hasta niveles por muy debajo de la norma. Se puede utilizar en cualquier chimenea de biomasa (leña) industrial o doméstica, en una estufa de combustión lenta, cocina y caldera a leña, mientras mejor es la estufa, mejor su rendimiento y menor la contaminación.

Si bien filtra efectivamente el material particulado, no es un filtro porque quema el carboncillo y los residuos productos de la combustión (humo), no se tapa todo se quema, no requiere mantención especializada, basta utilizar el “raspador” y el limpiado habitual del cañón y de la estufa, aunque bastante más distanciado entre limpieza que sin el potenciador ya que los cañones de las estufas o equipos que cuentan con el dispositivo apenas y se ensucian.

En el hogar (por su efecto convector) permite que a 30 minutos de encendida la estufa, la temperatura ambiente se sienta más cálida y el aire llegue a más espacios fríos de la casa;

Su uso masivo permitirá calefaccionar de forma sustentable con las estufas a leña ya existentes y adicionarlos en los nuevos modelos; o en forma industrial, en calderas de cualquier tamaño.

Mediante la obtención de proyectos comunitarios pueden implementarse en villas completas mejorando notablemente la calidad del aire y de vida de sus habitantes.

Esta tecnología se está utilizando en Temuco en calderas a leña con sorprendente resultado.

El Colegio Alemán de Temuco mantiene una caldera a leña tradicional, mejorada. Se eliminó el humo visible, se redujo los niveles de particulado a  menos del 50% del mínimo exigido por ley; y redujo en un 75% la cantidad leña usada para calefaccionar el edificio.

El potenciador de combustión es un invento genial que constituye un enorme avance en esta área y una gran solución ecológica para el problema de la calefacción sustentable. La leña es CO2 nuestro y es reciclado, y los combustibles fósiles crean CO2 y gases tóxicos que la leña no crea.